Nana Mouskouri: La voz de Grecia cumple 80 años


ATENAS.- Reconocida por su inolvidable voz y sus inconfundibles anteojos negros, la más famosa de las cantantes griegas celebra su cumpleaños con un concierto en la ciudad alemana de Hamburgo.

SEMBLANZA | 12 de octubre de 2014

La cantante griega Nana Mouskouri
La cantante griega Nana Mouskouri, durante una presentación en Viena en el marco de su Gira de Cumpleaños. (EFE)

dpa.  La mujer de gafas negras sigue entusiasmando a las masas. “Nana, vuelve por favor”, coreaban casi 5.000 personas en julio en Atenas, después del concierto de casi tres horas que Nana Mouskouri, posiblemente la cantante griega más conocida, había ofrecido en su ciudad natal.

Este lunes, la artista cumple 80 años. Y ese día cantará en la ciudad alemana de Hamburgo.

“Uno no se debe callar sólo porque envejece”, dijo Mouskouri en una entrevista con la agencia dpa. “Festejo con mi público en el escenario. Las personas en la sombra han sido para mí siempre como una familia. Mi hija cantará conmigo y para mí. Mi marido también estará allí. Mi hermana viene desde Atenas, mis amigos desde París. Todos estarán en el concierto”.

La cantante realizó en realidad en 2008 su gira de despedida. Pero cuatro años después regresó. Actualmente viaja por el mundo con su Happy Birthday Tour.

En el concierto en Atenas, apenas pisó el escenario del monumental anfiteatro situado a los pies de la Acrópolis, Mouskaouri fue recibida con una estruendosa ovación. “¡Nana! ¡Nana!”, le gritaban sus fans.

“Por favor, esperen con los aplausos. Todavía no canté”, respondió la reservada artista, que llevaba un vestido blanco.

Después del concierto, muchos, ante todo personas mayores, tenían lágrimas en sus ojos. Sus canciones, cantadas en la lengua materna, despiertan en muchos recuerdos de viejos tiempos. Pero la cantante también conmueve a los jóvenes: “Su voz es celestial”, dijo una joven de 20 años después del concierto.

Su historia de éxito

La exitosa historia de Mouskouri comenzó en la década de 1950. En algunas películas griegas de esa época apareció una joven dama un poco insegura: Nana Mouskouri, entonces sin anteojos.

Quien ve actualmente las antiguas grabaciones sólo puede confirmar lo que muchos griegos mayores dicen una y otra vez: ella era tímida, pero ya entonces su voz era magnífica y se podía prever que iba a llegar muy lejos.

En sus años jóvenes, Mouskouri soñaba con entretener a las personas. El escenario es, según sus propias palabras, el “sitio ideal para intercambiar sentimientos con otros”, dijo una vez.

Nana Mouskouri tiene en su poder algunos récords: es una de las primeras cantantes griegas que tuvo éxito en el exterior. Comenzó con la música clásica y el jazz, pero nunca tuvo prejuicios frente a las canciones de moda. “Hay que respetar que a las personas les guste eso. Para mí también es música poética”, afirmó.

Mouskouri vendió más CDs que cualquier otra de sus colegas griegas: en total fueron más de 250 millones. En su nuevo CD Mi viaje, de 1962 hasta hoy presenta los puntos culminantes de su carrera.

“En el CD también hay algunas canciones menos conocidas, que hace mucho tiempo aparecieron entonces en disco. Esas tal vez no las conozcan algunas personas”, señaló Mouskouri a dpa.

Sus inconfundibles gafas negras

Los anteojos, que se convirtieron en su emblema, los comenzó a usar a comienzos de la década de 1960. Con ellos dio inicio a su carrera en el extranjero.

“Sin los anteojos seguramente no sería Nana Mouskouri. Me trajeron éxito y son una parte mía. Es como un escudo para mí”, relató la cantante.

Nana Mouskouri también fue activa en el ámbito político. En la década de 1990 ingresó al Parlamento Europeo como representante del partido conservador griego Nea Dimokratia.

Pero cuando finalizó el período legislativo abandonó: “Estaba decepcionada de la política. Aquí no hay verdad ni libertad. Mucho gira alrededor de la política partidaria y el mantenimiento del poder”, dijo para justificar su decisión.

Además de la música, Mouskouri sigue activa en otros ámbitos. En 1993 se convirtió en embajadora del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

La artista está muy ligada a su país, pese a haber sido ofendida algunas veces. “Me había declarado dispuesta a participar en la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Atenas de 2004. Pero me dijeron que no encajaba en el concepto”, dijo entonces amargada a la prensa griega.

Tal vez es también que por este motivo eligió Suiza y no Grecia como lugar de residencia para la actual etapa de su vida.

Pese a ello, los griegos la quieren. El exalcalde de Atenas Nikitas Kaklamanis expresó hace algunos años lo que sienten muchos griegos: “Nana, las ovaciones para tí nunca tendrán fin en nuestros corazones”.

Tomado de: Diario Las Américas

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: