Los escenarios de Van Gogh


Viaje por la provincia de Brabante tras los trazos del pintor holandés.

Por Anna Borràs
ViajesNG 180

Molino De Roosdonck
Nuenen. Entre 1883 y 1885, Van Gogh pintó hasta siete veces el molino De Roosdonck, cada vez con una luz distinta.

El amor por el campo y los campesinos determinó la obra de Vincent Van Gogh en sus inicios. Pintó con el corazón los paisajes de Brabante Septentrional, la provincia del sur de los Países Bajos en la que nació y vivió su juventud. En ella se convirtió en artista, se impregnó del entorno y lo recreó de forma compulsiva con su personal paleta de colores, de forma que en solo diez años realizó 800 pinturas y 1.000 dibujos. En 2015 se cumplen 125 años de su muerte y, además de otras propuestas organizadas en Holanda, su provincia ha estrenado la Ruta Van Gogh, idónea para seguir en bicicleta y por etapas, que descubre sus primeros escenarios.

El viaje se inicia en Zundert, 138 km al sur de Ámsterdam, donde el artista nació en 1853. La localidad preserva su fisonomía rural, dibujada por molinos, bosques de lánguidos árboles y campos de fresas alineados junto a los senderos. La casa natal de Van Gogh ya no existe, pero, en su lugar, un edificio de arquitectura holandesa la recrea y acoge una muestra con recuerdos, fotografías y documentos. El jardín de la parte trasera, en el que se ha instalado un restaurante, es una réplica del que tenía la casa familiar.

La visita al pueblo pasa por la iglesia en la que su padre ejerció de pastor protestante –la sacristía es hoy un taller para jóvenes artistas– y el cementerio donde yace su hermano mayor, muerto al nacer y que, como él, se llamaba Vincent, un hecho que marcó su niñez. Después se puede realizar una excursión de ocho kilómetros que, a través de bosques, conduce a algunos de los rincones que inspiraron sus primeros lienzos.

Siguiendo un orden cronológico, hay que recorrer 41 kilómetros hasta Tilburg, localidad de larga tradición textil como muestra su museo, donde Van Gogh tomó sus primeras clases de dibujo. Allí, el moderno centro Vincent’s Art Room reproduce el aula en la que descubrió su vocación y pone al alcance de todos la posibilidad de pintar como el maestro, mediante pantallas digitales que enseñan su técnica.

Podemos detenernos en Breda, cuyo centro recuerda que en el siglo XVI fue una de las plazas fuertes de los Países Bajos, antes de seguir la ruta Van Gogh en Etten-Leur, a 42 km de Tilburg. Consciente de que quería dedicarse a la pintura, el joven Vincent se instaló en este típico pueblo brabanzón al que se había mudado su familia, para dejarse llevar por la inspiración que encontraba en sus gentes y paisajes.

La siguiente etapa es Den Bosch, o también s’-Hertogenbosch. En su Museo de Noord-Brabant, instalado en un palacio del XVIII, se pueden ver obras tempranas y esbozos de los personajes de una de sus obras maestras: Los comedores de patatas (1885). Den Bosch es un lugar encantador para callejear por el casco antiguo amurallado, navegar en barca por canales y degustar en un café la típica bosche ball (bola de crema bañada en chocolate).

Con la opción de tomar el desvío al castillo de Heeswijk, llegamos a Nuenen (a 38 km de Den Bosch), donde Van Gogh vivió su eclosión artística: allí pintó miles de bocetos y una cuarta parte de la totalidad de su obra. Todo Nuenen es Van Gogh, como si de un museo al aire libre se tratase. Sus calles y alrededores recuerdan al pintor y hay paneles frente a lugares icónicos que muestran el paisaje real junto a las obras pictóricas: Congregación saliendo de la iglesia reformada en Nuenen (1884), La vieja torre de Nuenen con un labrador (1884),Hombre y mujer plantando patatas (1885)…

El genio pintaba a todas horas; se detenía junto a los campesinos para captar su expresión cansada; buscaba las luces lúgubres de aquella realidad opresiva. Su obsesión provocó el rechazo de las autoridades, que vieron en sus cuadros una crítica social. Finalmente tuvo que abandonar Brabante, iniciando un periplo que le llevó a Londres, La Haya, París, Provenza y más de 30 lugares en 38 años.

El Vincentre que Nuenen dedica al artista muestra una detallada cronología de su vida y obra en la provincia, e imágenes de los 21 lugares que le sirvieron de modelo. Uno de los más retratados es elMolino de agua De Roosdonck (1884), situado en las afueras y convertido en restaurante. Su visita permite ver los paisajes que atraían al pintor y degustar la gastronomía brabanzona, a base de sopas y guisos con las famosas patatas de la zona, acompañados de pan de especias y la peculiar cerveza local, de sabor dulce.

La última etapa es Eindhoven, donde el pintor dio clases. Su aportación a la ruta es un sendero para bicicletas que se ilumina al anochecer, recordando el cielo de La noche estrellada (1889). Estos 600 metros centelleantes ponen el broche al viaje por los escenarios del genio holandés.

MÁS INFORMACIÓN

Cómo llegar y moverse: Eindhoven tiene aeropuerto, aunque Ámsterdam (a 123 km) recibe más vuelos. La ruta de 335 km hasta Zundert en bicicleta suele durar 8 días (unos 45 km diarios). Hay hoteles que se encargan de trasladar el equipaje.

Turismo de Holanda

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Tomado de: National Geographic

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