El misterio de la espada que inspiró el mito del rey Arturo

11 agosto, 2014

En una pequeña aldea de la Toscana existe una espada clavada en la roca a semejanza de la fantástica Excalibur.

BITACORAS.COM / MADRID
Día 11/08/2014 – 11.30h

Detalle de una espada clavada en la piedra en homenaje al Rey Arturo
Detalle de una espada clavada en la piedra en homenaje al Rey Arturo – QUICKBULLETIN.COM

Aunque casi todo el mundo piensa que la historia de rey Arturo no es más que una leyenda, algunas personas están convencidas que este conocido mito esconde algo de realidad. Lo cierto es que aunque ni Arturo, su esposa Ginebra, el mago Merlín o los Caballeros de la Tabla Redonda, vivieron jamás en el mundo real, en la Edad Media ya existía una espada incrustada en una roca, cuya historia pudo inspirar el nacimiento de Excalibur y la leyenda del reino de Camelot.

Lee el resto de esta entrada »

Anuncios

¿Cuántas leyendas griegas son ciertas?

28 julio, 2014

La cultura y las legendas de la antigua Grecia han dejado un extenso y destacado legado en el lenguaje moderno de la educación, la política, la filosofía, el arte y la ciencia.

Armand D’Angour
Músico de la Universidad de Oxford
Lunes, 28 de julio de 2014

Máscaras griegas
Máscaras griegas

Referencias clásicas continúan apareciendo aunque hagan referencias a sucesos que ocurrieron -o no- hace miles de años.

¿Pero cuál es el origen de algunas de estas ideas?

BBC Mundo le cuenta 10 historias que pueden sorprenderlo.

Lee el resto de esta entrada »


Chispa que reavivó la llama del pensamiento (I)

23 julio, 2011

Vive de manera que, cuando tus hijos piensen en la justicia y la integridad, piensen en ti.
H. Brown

Por: AveLardo

Ampliar imagenEn la medida que nos adentramos a determinar nuestra razón de ser, porque nos manifestamos con esta forma en un mundo de pruebas, de experiencias, a saber cumplir con nuestra misión, además, de saber, que no estamos solos en tránsito breve, que hay otros similares que también afrontan las pruebas de acuerdo a su nivel, a su legado, al que ya han asimilado en las veces que han participado en este escenario, es porque queremos crecer.

Lee el resto de esta entrada »


Fábula del campesino chino y su hijo.

31 agosto, 2009

[Esta fábula se ha publicado en muchas ocasiones con títulos y palabras diferentes aunque la esencia se mantiene. Publico esta versión que es la que he encontrado. ¡Que la disfruten!]

Había una vez un campesino chino, pobre, pero sabio, que trabajaba la tierra duramente con su hijo.

Un día el hijo le dijo:

– ¡Padre, qué desgracia! Se nos ha ido el caballo.

-¿Por qué le llamas desgracia? -respondió el padre. Veremos lo que trae el tiempo…

A los pocos días el caballo regresó, acompañado de otro caballo.

– ¡Padre, qué suerte! – exclamó esta vez el muchacho. Nuestro caballo ha traído otro caballo.

– ¿Por qué le llamas suerte? – repuso el padre. Veamos qué nos trae el tiempo.

En unos cuantos días más, el muchacho quiso montar el caballo nuevo, y éste, no acostumbrado al jinete, se encabritó y lo arrojó al suelo. El muchacho se quebró una pierna.

-¡Padre, qué desgracia! – exclamó ahora el muchacho. ¡Me he quebrado la pierna!

Y el padre, retomando su experiencia y sabiduría, sentenció:

-¿Por qué le llamas desgracia? Veamos lo que trae el tiempo!

El muchacho no se convencía de la respuesta sino que gimoteaba en su cama.

Pocos días después pasaron por la aldea los enviados del rey buscando jóvenes para llevárselos a la guerra. Vinieron a la casa del anciano, pero como vieron al joven con su pierna entablillada, lo dejaron y siguieron de largo.

El joven comprendió entonces que nunca hay que dar ni la desgracia ni la fortuna como absolutas, sino que siempre hay que darle tiempo al tiempo, para ver si algo es malo o bueno.


La fábula del idiota.

10 octubre, 2008

[Gracias a la colaboración de Tania Barrios]

Se cuenta que en una ciudad del interior, un grupo de personas se divertían con el IDIOTA del pueblo, un pobre infeliz de poca inteligencia, que vivía haciendo pequeños mandados y limosnas.

Diariamente algunos hombres llamaban al IDIOTA al bar donde se reunían y le ofrecían escoger entre dos monedas: una de tamaño grande de 400 reales y otra de menor tamaño, pero de 2000 reales. Él siempre cogía la más grande y menos valiosa, lo que era motivo de risas para todos.

Un día, alguien que observaba al grupo divertirse con el inocente hombre, le llamó aparte y le preguntó si todavía no había percibido que la moneda de mayor tamaño valía menos y este le respondió: Lo sé, no soy tan IDIOTA, vale cinco veces menos, pero el día que escoja la otra, el jueguito acaba y no voy a ganar más monedas.

Esta historia podría concluir aquí, como un simple chiste, pero se pueden sacar varias conclusiones:

La primera: Quien parece IDIOTA, no siempre lo es.
La segunda: ¿Cuáles eran los verdaderos IDIOTAS de la historia?
La tercera: Una ambición desmedida puede acabar cortando tu fuente de ingresos.

Pero la conclusión más interesante es: Podemos estar bien, aun cuando los otros no tengan una buena opinión sobre nosotros mismos. Por lo tanto, lo que importa no es lo que piensan de nosotros, sino lo que uno piensa de sí mismo.

‘El verdadero hombre inteligente es el que aparenta ser IDIOTA… delante de un IDIOTA que aparenta ser inteligente’. Jesus Andres Bayona


Fábulas de Esopo. ‘El caballo y el asno’

24 septiembre, 2008

Un hombre tenía un caballo y un asno. Un día que ambos iban camino a la ciudad, el asno, sintiéndose cansado, le dijo al caballo:

– Toma una parte de mi carga si te interesa mi vida.

El caballo haciéndose el sordo no dijo nada y el asno cayó víctima de la fatiga, y murió allí mismo. Entonces el dueño echó toda la carga encima del caballo, incluso la piel del asno. Y el caballo, suspirando dijo:

– ¡ Qué mala suerte tengo! ¡Por no haber querido cargar con un ligero fardo ahora tengo que cargar con todo, y hasta con la piel del asno encima!

Fuente: Fábulas de Esopo


Fábulas de Esopo: El águila, el cuervo y el pastor.

28 diciembre, 2006

Lanzándose desde una cima, un águila arrebató a un corderito.

La vió un cuervo y, tratando de imitar al águila, se lanzó sobre un carnero, pero con tan mal conocimiento en el arte, que sus garras se enredaron en la lana y, batiendo al máximo sus alas, no logró soltarse.

Viendo el pastor lo que sucedía, cogió al cuervo, y cortando las puntas de sus alas, se lo llevó a sus niños.

Le preguntaron sus hijos acerca de qué clase de ave era aquella, y les dijo:

– Para mí, sólo es un cuervo; pero él se cree águila.

Fuente: Fábulas de Esopo